Aerolínea low cost se declara en quiebra por segunda vez
Spirit Airlines, una de las aerolíneas de bajo costo más conocidas, se encuentra nuevamente en problemas. La empresa solicitó recientemente protección legal por insolvencia, marcando su segunda quiebra en menos de un año. Este nuevo capítulo en su historia es un reflejo de las tensiones que vive el sector de la aviación comercial, que no está pasando por su mejor momento.
La situación económica de Spirit es crítica. Esta solicitud de quiebra se formalizó bajo el Capítulo 11 de la ley concursal de Estados Unidos. La empresa enfrenta pérdidas significativas y una liquidez que se está agotando, algo que dejó claro The Guardian. Con esto, Spirit busca implementar una estrategia que le permita reestructurarse y sanear sus finanzas.
Spirit Airlines fue fundada en 1964 como una empresa de transporte terrestre, pero a partir de la década de 1980 se volcó al sector aéreo, ganándose rápidamente una reputación como opción asequible para aquellos que querían volar sin lujos. Al cambiar su nombre a Spirit en 1992, empezó a ofrecer tarifas de avión que competían fuertemente en el mercado.
A medida que el tiempo avanzó, la aerolínea decidió modificar su estrategia de precios, buscando posicionarse como una opción con tarifas más elevadas. Sin embargo, este intento no tuvo el éxito esperado. La competencia en el sector se ha intensificado y los viajeros de hoy buscan experiencias más confortables. Esto ha complicado aún más la situación para las aerolíneas de bajo costo.
Además, Spirit tuvo que enfrentar incertidumbres generadas por políticas políticas pasadas, que limitaron el gasto de los consumidores. En su primer pedido de protección judicial, realizado en noviembre del año anterior, la compañía acumulaba años de pérdidas financieras. En el último año, Spirit reportó una pérdida neta de 1.200 millones de dólares.
También hubo complicaciones adicionales. La prevista fusión con JetBlue Airways por 3.800 millones de dólares fracasó y se sumaron problemas mecánicos en algunos motores, lo que llevó a que muchas aeronaves quedaran en tierra.
En cuanto a sus vuelos, Spirit ha intentado mantener sus operaciones después de salir de su primera quiebra en marzo. A pesar de los desafíos, la aerolínea ha asegurado que la venta de pasajes y las reservas continúan como siempre. Sin embargo, el CEO de la compañía ha admitido que todavía hay un largo camino por recorrer en cuanto a su reestructuración y que se necesitan más recursos para asegurar un futuro estable.